Pequeña historia de la industria aeroespacial

Pequeña historia de la industria aeroespacial

Aunque la fabricación aeroespacial es una industria que lleva ya con nosotros bastante tiempo, no es algo tan antiguo. Para conocer sus orígenes hay que irse hasta la primera mitad del siglo XX. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial dos países estuvieron al frente, Estados Unidos y la Unión Soviética.

Parte de la historia de la undistria aeroespacial

A pesar de ello, en Europa también se hicieron muchas innovaciones que ayudaron a la industria aeroespacial. Por ejemplo, la compañía británica De Havilland, fabricó el Comet, considerado como el primer avión civil de propulsión a chorro. La firma francesa Sud Aviatión inventó el Caravelle, primer turborreactor comercial de corto y medio alcance, con planta motriz en la parte posterior del fuselaje.

Con el paso del tiempo, tanto el Reino Unido como Francia trabajaron en conjunto, lanzando el Concorde, siendo el primer avión comercial supersónico que alcanzó una velocidad de Mach 2, siendo todo un hito de esta industria.

Muchos estados europeos han mantenido intacta su industria aeroespacial para poder preservar su propia independencia frente a otras grandes potencias. Por ello, muchos países de Europa, entre ellos España, fabrican sus propios dispositivos aéreos como cazas, aviones de reconocimiento, de transporte, etc.

Tampoco hay que olvidarse de la gran ayuda que presta España a la ESA, la Agencia Espacial Europea, en cuanto a la fabricación de diferentes piezas para satélites, lo que hace que muchas empresas del sector hayan evolucionado hasta convertirse en firmas indiscutibles para la fabricación de dispositivos como satélites, los cuales requieren piezas de gran precisión.