Partes de un satélite de comunicaciones

Partes de un satélite de comunicaciones

Para que un satélite pueda realizar correctamente su trabajo, todas sus piezas deben ser fabricadas por empresas especializadas en fabricación aeroespacial. Todas ellas deben tener una precisión con una tolerancia mínima al error porque todo está medido al milímetro.

Qué partes tiene un satélite de comunicaciones

Desde la puesta en marcha del primer satélite artificial, el Sputnik I, lanzado por la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957, los satélites han ido evolucionando hasta llegar a cotas insospechadas, sobre todo gracias a procesos como la miniaturización, la mecanización de piezas y a los avances de la tecnología sobre todo.

Actualmente, los satélites de comunicaciones cuentan con algunas propiedades destacables que los hacen necesarios para muchas aplicaciones diferentes, como por ejemplo para las telecomunicaciones. En su interior cuentan con transponders para captar parte del espectro, amplificar la señal de entrada y después distribuirla en otra frecuencia con lo que se evita hacer interferencias con la señal original.

Otra parte de un satélite de comunicaciones es lo que se conoce como payload, que es todo el equipo que el satélite requiere para hacer su trabajo. En esta parte se encuentran las cámaras, antenas, sistema electrónico y los radares, siendo diferente en cada satélite.

Por otro lado, también destaca lo que se conoce como bus, que es la parte que lleva el payload y todo el equipo al espacio. Se encarga de tener muchas partes del satélite unidas y proporciona la electricidad y propulsión al satélite. Además, cuenta con equipo que permite que el propio satélite pueda comunicarse con la tierra.