Materiales más comunes en la fabricación de satélites

Materiales más comunes en la fabricación de satélites

Un satélite debe estar preparado para soportar condiciones realmente extremas a lo largo de su vida útil. Por esa razón, en la fabricación de satélites no solo se deben crear piezas de altísima precisión sino que deben utilizarse materiales específicos que permitan una larga vida operativa a estos dispositivos.

Un satélite en el espacio estará sometido a temperaturas extremas que pueden ir desde los -200ºC hasta los +200ºC así como a vibraciones de diferente índole, exposición a radiación, presión e incluso al impacto de pequeños asteroides o deshechos espaciales que van a altas velocidades.

¿Cuáles son los materiales más comunes en la fabricación de satélites?

Aunque en la Tierra hay materiales de gran dureza, en el espacio se tienen en cuenta aquellos que ofrecen esa característica, pero a la vez se busca que sean ligeros para poder ahorrar combustible y que permitan un óptimo funcionamiento del satélite.

El titanio es uno de ellos y tiene características específicas como que no se imanta, es reciclable, resiste a la oxidación y corrosión, es maleable, tiene poca conductividad, es muy duro y resistente a la tracción.

El kevlar no se derrite ni tampoco se contrae en llama, solo se carboniza a temperaturas muy altas y es muy resistente, al igual que la fibra de carbono, un material inerte a la humedad y disolventes, con una resistencia específica y excepcional dureza.

Para finalizar, también está el aluminio, un metal muy abundante que aporta ligereza, una gran resistencia a la corrosión, conductividad eléctrica y térmica, un alto índice de reflexión de la luz y es 100% reciclable.