Curiosidades sobre los satélites artificiales

Curiosidades sobre los satélites artificiales

La fabricación de satélites está basada en la más moderna tecnología, con piezas de máxima precisión y un peso muy reducido para poder mandarlos al espacio con cada vez menos esfuerzos técnicos y económicos. A pesar de ello, para su fabricación sí se tienen en cuenta muchos aspectos que pueden hacer que su precio se incremente notablemente.

Las misiones que suelen tener los satélites artificiales están relacionados con la ciencia, datos astronómicos, telecomunicaciones, meteorología, actividades de reconocimiento (cartografía, por ejemplo) o incluso para usos militares.

Características de los satélites artificiales

Aunque normalmente los satélites tienen un tamaño considerable, hay algunos que pueden llegar a ser verdaderamente pequeños. Se conocen como nano, micro o picosatélites y podemos encontrarlos de unos 10 centímetros y un peso de apenas 200 gramos.

En el caso contrario, podemos encontrarnos con el satélite artificial más grande, los que hay actualmente orbitando la Tierra, la Estación Espacial Internacional, la cual es posible ver desde la tierra en días donde el cielo está despejado.

Los satélites tienen una vida limitada, aunque esta puede ser de varias décadas. Para suplirlos hay que lanzar otros satélites al espacio aunque hay varios proyectos en marcha para incrementar la vida de los satélites artificiales. Se pretende crear una especie de talleres espaciales donde serán reparados y podrán ser actualizados en órbita.

El Cinturón de Clarke es una zona a unos 35.000Km de distancia de la Tierra donde orbitan diferentes satélites a la misma velocidad. Estos satélites pueden encargarse de muchos servicios, especialmente de telecomunicaciones gracias a la cobertura que tienen debido a su altura.